29 Noviembre 2006
Hoy en día existen muchas expresiones de la despolitización de la existencia, cuestión que lleva a un empobrecimiento de las experiencias y de los lenguajes. Pero creo que ese estar a la intemperie, errando, esa desposesión con que compartimos, es la clave (ya no asumida con nostalgia, como pérdida de valor, sino lo que nos impulsa a componer con los restos de humanidad que nos quedan). Sé que son muy pocos, esta estética residual no lo es tanto de la desaparición sino de la inteligencia colectiva. la relación entre humano-máquina, entre el ser humano y lo viviente en una gesta por componer el bios con los que están más próximos.
En este lugar de la política, que está ligado tanto a la esfera de la gestualidad y de cierta dramatización, como a la necesidad de ser sujeto en despliegue existencial, se está convocando por accidente, por la circularidad del planeta tierra ( M.Loreau, decía “si el mundo fuese cuadrado nos podríamos ocultar tras las esquinas, pero dado que es redondo, hemos de dar la cara”) la circulación de contenidos inéditos, apuestas colaborativas de creación, empresas trasnacionales, formas de resistencias y de creación en una diversidad de modos ilimitados. Es el espacio contemporáneo por excelencia de los movimientos de movimientos, nuevas formas de lucha colectiva, en donde es la vida, como decía el filósofo colombiano E. Garavito, la que se resiste a cualquier injuria y formateo.
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6 Noviembre 2006
La revolución contemporánea del saber y la complejidad social: Hacia unas ciencias sociales de nuevo tipo
Pedro Luis Sotolongo Codina y Carlos Jesús Delgado Díaz
Para leer, ver aquí
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21 Octubre 2006
Un genuino movimiento (social y/o cultural) instala interrogantes insospechados, porta el germen que resulta contagiando las presuntas verdades de la historia y las anquilosadas significaciones de percibir el mundo. El movimiento, además de ejercer una fuerza microfísica en los espacios sociales, alberga con intensidad, la presencia de una torsión epistémica, política y ontológica.
Asumamos, si queremos lo anterior, situando el caso de la tan mencionada revolución digital, que como condensación de una fuerza social y cultural encarnada por los artistas que hacen un uso creativo de las nuevas tecnologías, han obligado a plantear asuntos bastante interesantes y promisorios para lo que se viene llamando la producción inmaterial y biopolítica.
En el suplemento cultural BABELIA del diario El País, se hace un sucinto reportaje de la revolución digital y del arte y las nuevas tecnologías. Para seguir leyendo haga click aquí
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21 Octubre 2006
Vemos movimientos en los sujetos abordos, dispuestos, que dejan que el torbellino que los agita compuesto de infinitas partículas flotantes se hibride.
Estos seres son capaces de dar hospitalidad al viento que los mueve, intentan enredarse hasta el lugar indeterminado que los empuja hasta los límites del lenguaje.
Son veleros en altamar, son sombras que juegan entre ellas, fulanos y sutanos, son en últimas, cualquiera.
Un cualquiera que es movimiento, subjetividad y red.
Un cualquiera que vive según el ritmo, con las pulsiones del espíritu.
Un cualquiera que ni muy lejos, ni muy cerca, alcanza a experimentar con lo que se encuentre.
Un cualquiera no es un aguafiestas, su danza es tan provocadora que seduce hasta sus propias sombras.
Un cualquiera tan imposible como (el) nosotros
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26 Septiembre 2006
La existencia política de las múltiples, en tanto que múltiples, fue apartada del horizonte de la modernidad : no sólo por los teóricos del Estado absolutista, sino también por Rousseau, por la tradición liberal y por el propio movimiento socialista. Sin embargo, hoy la multitud se desquita al caracterizar todos los aspectos de la vida social : los hábitos y la mentalidad del trabajo posfordista, los juegos de lenguaje, las pasiones y los afectos, las formas de concebir la acción colectiva,[...]
[...]El Uno alrededor del cual gravita el pueblo es el Estado, el soberano, la voluntad general ; el Uno que la multitud tiene tras de sí es el lenguaje, el intelecto como recurso público e interpsíquico, las facultades genéricas de la especie. Si la multitud huye de la unidad del Estado, es solamente porque comunica con un Uno diferente, preliminar antes que concluso. Y es sobre esta correlación que hay que preguntarse más en profundidad.
Paolo Virno, La multitud y principio de individuación, en Revista MULTITUDES, para seguir leyendo haga click aquí
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22 Septiembre 2006
“EL MEDIO PARA IR MÁS ALLÁ DE LA CRISIS ES EL DESPLAZAMIENTO ONTOLÓGICO DEL SUJETO”
"¿Por qué pelean tan tercamente los hombres por su servidumbre, como si fuese su salvación?"
Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es andar […] Esta canción nos acompasa en uno de los rasgos de la resistencia. Este es el ir haciendo camino, abrir espacios para afirmarnos y en este sentido enriquecer la vida. Cuando decimos resistencia, nos estamos situando en el gesto de lo que se resiste frente a una condición vil que se nos impone. Por esto la resistencia es la inmanencia de una vida que es potencia de creación. La representación no es hoy lo que convoca el sentir de la resistencia como su poder constituyente, igualmente aludimos a las singularidades que se expanden con otros y son los que constituyen los paisajes contemporáneos de la multitud. La resistencia va conquistando la vida en su intensidad que se conjuga con el actuar en común, así como un germen se dispersa en los cuerpos de los otros. La lucha es contra los estereotipos, contra la alfabetización industrial, contra la serialidad de las subjetividades, contra el saber totalitario. No obstante, esto no indica sólo un estar en contra, como estar fluyendo en los devenires de nuevos estilos de vida, ni tampoco significa huir para abrazar la marginalidad, sino entrar para abrir las fluctuaciones de una vida desnuda.
La complicidad en la resistencia supone horadar, quemar si es el caso, renunciar a algo que disipa la fuerza. La resistencia es el éxtasis de la alegría, la amistad, lo común, la singularidad, la diferencia.
Negri en un caso bien singular, el de haber estado encarcelado por más de 14 años, enuncia con ímpetu que de las cosas que más teme es estar sin pasión. La pasión, vivir según la carne, acogiendo las pasiones que nos desplazan a habitar otros lugares, implica sus desapropiaciones, el coraje y la soberanía de ponerse más acá de la vida y dejar cualquier trascendentalismo que incuba sólo desesperanza, frustración y culpa.
En el encuentro pasado, intuíamos de forma radical, el suspendernos ante tanta retórica que oscurece las potencias de la singularidad, el placer de lo común. Ahora no nos queda otra sino proseguir el movimiento, de esto se trata la lectura, diferir para impulsar nuevas formas de resistencia.
Hoy resistencia es ontología de lo posible, apercibirnos de una vitalidad transgresora, demasiado tiempo programado, demasiada mirada dirigida, nos ha dejado entretanto la rigidez compacta de los amos y de los perros del amo. En el otro lado de la cerca, el asombro nace de una continua, insobornable, interrogación.
“Podremos responder a la pregunta sobre cómo salir de la crisis sólo si descendemos a la virtualidad biopolítica, enriquecida por los singulares y creativos procesos de producción de subjetividad”
Andrés David Fonseca Díaz
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11 Septiembre 2006
Se torna confuso pensar las resistencias, cuando prevalece un movimiento obtuso, ya bastante clasificado. Los sonidos del mundo, en sus rasgos inaudibles convocan al ser de la sensación y a la singularidad compartida. No sé qué se pretende con tantas aseveraciones que se ciernen en el espacio de la promesa y tanto eclecticismo aprehendido que concita la desilusión. La resistencia que hace movimiento y crea subjetividades, se está generando dónde menos la esperábamos. Basta mínimamente de olvidar los resentimientos heredados y buscar para cada flujo vital el cauce donde se puede derramar.
Encontré extrañamente un librito del filósofo Pere Saborit sobre la Política de la Alegría, publicado en Pre-Textos, 2002, que tal vez nos convoque a pensar en una dirección más existencial y en una dimensión más planetaria. Igualmente en esta línea de pensamiento están los documentos del Argentino Ignacio Lewkowicz "Pensar sin el Estado: la subjetividad en tiempos de fluidez" y la Psicoanalista Suley Rolnik
(ver un potente artículo de Suely Rolnik "El ocaso de la víctima: La creación se libra del rufián y se reencuentra con la resistencia" ver aquí.
Andrés Fonseca
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6 Septiembre 2006
Me seducen las claves de pensamiento político contemporáneo que he venido encontrado en José Luis Pardo, GIorgio Agamben, Toni Negri, Roberto Espósito y Jacques Ranciére,
Quizá se me impone un desafío menor, de articular estos pensamiento con las experiencias que enturbian el pensamiento. De ahí unos abrebocas.
Afirmar la vida
Experimentar la vida con los otros y entre nosotros con más intensidad.
El flujo volátil de los movimientos íntimos como política.
Resistirse a partir de la danza, de la amistad, de el pensamiento, de la metáfora.
Resistirse en los gestos intempestivos e inoperantes.
Crearnos la ocasión de la fiesta, la risa, las efusiones emergentes.
Andrés David
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